Primer año en Kyoto

Informe del becario Fabian Jander sobre su primer año en Kyoto.

2010 Abril 30

Un año en Kioto

La vida en Kioto

Kioto es una ciudad bastante particular. La antigua capital, al contrario de las otras ciudades importantes de Japón, tiene una densidad de población relativamente baja, y está llena de templos y edificaciones tradicionales mezclados edificios modernos. Completamente diferente a Osaka o Tokyo, comparada con estas metrópolis, Kioto podría parecer un pueblo entre los cerros boscosos, pero visto más en detalle se descubre que no es solo historia escrita, si no que también son bastantes las historias que se siguen escribiendo en Kioto.



El clima es muy importante en Kioto. Al llegar en Abril del año pasado, vi como la primavera se manifestaba en su máximo esplendor, un breve lapso en que todo lo que se hubo dormido en el invierno despertara de golpe. Gran cantidad de gente sale de paseo a buscar el mejor lugar para apreciar las flores de los cerezos disfrutando de los agradables días de primavera. Luego comienza lo que se podría llamar una quinta estación del año, la estación lluviosa, la temperatura sube súbitamente al igual que la humedad y comienzan las intensas lluvias.


El verano por su parte es muy caluroso, de día y de noche; y viene acompañado del sonido de fondo de las cigarras, que se vuelve parte del ambiente de cualquier lugar que tenga árboles. El calor excesivo del verano parece hacer más lenta la vida en la ciudad. Durante el periodo de vacaciones de verano en Septiembre, la investigación y las actividades en el laboratorio no se detienen a excepción mía para celebrar el 18 de Septiembre.


En cuanto vuelve otra vez a refrescarse el ambiente, en Octubre, comienza el segundo semestre. El otoño se parece un poco a la primavera, los días son agradables y hay mucha actividad, aunque las flores de los cerezos son reemplazadas por las hojas rojas de los arces.


En el invierno las temperaturas bajan bordeando los cero grados, habiendo incluso un par de días con nieve, un extremo casi inimaginable durante el verano.


Muchas cosas en la ciudad parecen ser moldeadas con el clima y pensadas a partir de lo efímero que éstas pueden resultar en su constante cambio y renovación, al mismo tiempo, y por el contrario, también se mantienen por tradición.

En cuanto a ser becario y los procedimientos

El primer año de estadía en Kioto como estudiante se divide básicamente en dos periodos, correspondientes a los dos semestres académicos, en los cuales se concentraron en diferentes objetivos específicos.


En el primer semestre se hizo todo lo referente a llegar a un país nuevo; comenzar las clases de idioma, todos los trámites respectivos para registrarse en la universidad, obtener una identificación, seguro médico, recibir indicaciones de todo tipo y adaptarse a un funcionamiento y costumbres completamente diferentes. Dentro de todo, ésto no representó mayor complicación, ya que básicamente consistía en seguir instrucciones y completar los requisitos pedidos.


En el segundo semestre comenzaron los retos mas exigentes. Primero dejar la vivienda para estudiantes y comenzar a arrendar un departamento. Y luego los nuevos desafíos académicos. Dentro del grupo de becarios de diferentes países que habíamos llegado a la universidad de Kioto, todos seguimos mas o menos el mismo esquema, aún que con algunas variaciones dependiendo de su facultad o según instrucciones de su profesor. En este semestre continuamos las clases de japonés, pero hubo mayor énfasis en la investigación. En mi caso durante este semestre fui alumno de investigación del departamento de arquitectura de la escuela superior de ingeniería de la Universidad de Kioto, teniendo la beca para dos años en esa categoría. A mediados de Octubre correspondió enviar la solicitud de extensión de la beca y confirmar si aspiraba a completar un master o doctorado, y a partir de qué fechas. Para mí caso fue entrar al doctorado a partir de Abril recién pasado. Pero obviamente no bastaba solo con solicitarlo, había que dar los exámenes de rigor. Yo contaba con 6 años de estudios de arquitectura en Chile, que en algunos casos es considerado suficiente para ingresar a un doctorado, ya que en muchos países, incluyendo Japón, arquitectura dura solo 4 años y el master 2 años. Pero, para el caso de la universidad de Kioto, eso no es considerado suficiente, ni siquiera tomando en cuenta que iba a cumplir adicionalmente un año de alumno de investigación en la misma universidad. Por lo tanto fue necesario dar un examen especial en Diciembre, teniendo en cuenta los 6 años de estudio de arquitectura en Chile, la experiencia profesional, investigaciones que había adelantado por mi cuenta en el área y por supuesto el trabajo como alumno de investigación. El examen consistió en presentar los contenidos de los estudios y trabajos ante una comisión de profesores y responder preguntas, luego de lo cuál la comisión de profesores iba a deliberar si era factible postular a un doctorado. Una vez superado este examen recién pude dar el examen oficial de ingreso al doctorado junto con los demás postulantes, y finalmente en Abril comenzar mis clases como alumno de Doctorado.


Ahora el año de adaptación y transición ha terminado y comenzaré mi real estadía como alumno de doctorado.


Fabian Jander.

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